En SMedialab desplegamos lo que un administrador de fincas describiría como un conserje digital permanente. Vigila la caldera, detecta fugas antes de que sean inundación y registra los accesos las 24 horas. Sin personal, sin horarios y sin sustos.
Forma parte de nuestra línea de domótica e IoT a medida. Está pensado para comunidades de propietarios y administradores de fincas de Tenerife.
Los tres dolores que comparte casi cualquier comunidad
Una fuga en el cuarto de calderas a las tres de la madrugada. Un grupo de presión parado que deja sin agua a cuarenta vecinos. Una caldera que consume el doble por falta de mantenimiento.
Estos problemas comparten un patrón: la comunidad solo se entera cuando ya es tarde. Cuando los vecinos llaman quejándose, cuando llega la factura desorbitada o cuando aparece la derrama. La gestión es reactiva por falta de datos, no por falta de voluntad.
La monitorización IoT invierte esa lógica. Sensores que cuestan mucho menos que una derrama vigilan los sistemas críticos del edificio y avisan antes de que el problema escale. El administrador resuelve la avería antes de recibir la primera llamada.
Esa es la propuesta de la comunidad conectada, y se apoya en tres pilares:
- Caldera: consumo de gas y eficiencia bajo control.
- Agua: fugas detectadas al primer milímetro.
- Accesos: cada apertura registrada con marca temporal.
A continuación detallamos cada pilar: cómo se monitoriza y qué resultado medible aporta a la comunidad y al despacho.
Caldera vigilada: ahorro del 15-25% en gas
La caldera comunitaria es uno de los mayores gastos de la comunidad. Y, paradójicamente, uno de los menos controlados. Instalamos cuatro elementos de medición sobre la instalación existente:
- Sondas de temperatura en los circuitos de impulsión, retorno y ACS (agua caliente sanitaria).
- Sensor de pulsos en el contador de gas.
- Sensor de presión del circuito.
- Módulo de estado del quemador.
Todos los datos se presentan en un dashboard Grafana que muestra la eficiencia real. Verás la relación entre gas consumido y calor generado, la temperatura diferencial entre impulsión y retorno, las horas de quemador por día y el consumo acumulado con estimación de coste.
Con esa visibilidad, el sistema detecta ineficiencias que de otro modo pasarían inadvertidas. Una caldera que trabaja al 70% cuando debería estar al 90%. Un circuito que pierde presión cada semana. Un consumo injustificado los domingos.
El mantenimiento ajusta la programación y corrige averías incipientes. El resultado medible es una reducción del 15-25% en la factura de gas durante el primer año.
Esos datos también sirven para negociar el contrato de mantenimiento, que a menudo se renueva por inercia. Cuando el administrador llega a la reunión con un gráfico de eficiencia real, la conversación cambia.
Detección de inundaciones: actuar al primer milímetro
Las fugas en sótanos, garajes y cuartos técnicos causan daños de miles de euros antes de que alguien las detecte. El riesgo se dispara de noche o en vacaciones. Colocamos sensores de inundación inalámbricos a ras de suelo en los puntos de mayor riesgo:
- Junto a la acometida.
- Debajo de los contadores.
- En arquetas y junto a bajantes.
- En las zonas bajas de garajes y trasteros.
Detectan desde 1 mm de agua. En ese instante envían una alerta inmediata por Telegram al presidente, al administrador y al servicio de mantenimiento.
Si la comunidad lo decide, una electroválvula motorizada corta el agua de forma automática en menos de 10 segundos. También puede activarse el corte manualmente desde el móvil. La electroválvula es fail-safe: si se queda sin alimentación, mantiene su última posición y nunca deja el edificio sin agua por un fallo eléctrico.
Cada sensor se supervisa de forma continua. Si pierde conectividad o se le agota la batería, llega una alerta de mantenimiento preventivo. La inversión se amortiza con la primera fuga evitada, frente a lo que cuesta una inundación en un garaje con coches, trasteros y cuadros eléctricos.
Para la comunidad, el cálculo es sencillo. Una inundación en un garaje con vehículos, trasteros y cuadros eléctricos genera partes al seguro, franquicias y derramas para cubrir lo que la póliza no asume. A eso se suman el conflicto vecinal sobre responsabilidades y las horas de gestión que consume el administrador. La detección temprana convierte ese escenario en una incidencia de mantenimiento rutinaria, atendida antes de que el agua alcance ningún bien. Es, además, el dato que mejor mueve una votación: nadie discute el riesgo de una fuga en el cuarto de contadores. Por eso la detección de inundación es el módulo por el que más comunidades empiezan, y el que antes demuestra el valor del resto del sistema.
Control de accesos con registro y reglas por zona
Las comunidades tienen múltiples accesos sin supervisión: azoteas, cuartos técnicos, cuartos de contadores y puertas de garaje. Equipamos cada punto con un sensor magnético inalámbrico que registra apertura y cierre con marca temporal. De forma opcional añadimos un sensor de vibración para detectar intentos de forzado.
El sistema permite definir reglas inteligentes por zona y horario:
- La azotea alerta a cualquier hora.
- El garaje solo entre las 23:00 y las 07:00.
- El cuarto de calderas únicamente fuera de los días de mantenimiento.
Todos los eventos quedan en un histórico consultable desde el dashboard. Sirve para resolver disputas entre vecinos, documentar accesos no autorizados o verificar que el mantenimiento cumple sus horarios.
Cuando un vecino afirma que el técnico no pasó, el registro lo confirma o lo desmiente con un dato objetivo. La discusión deja de derivar en sospechas personales. La instalación es completamente inalámbrica, con baterías de 2-3 años, y los sensores pasan desapercibidos.
Un solo gateway, sin WiFi y sin obras
La pieza que hace viable todo esto en un edificio ya construido es la red LoRaWAN. Un único gateway, situado en un punto central, penetra el hormigón armado y cubre toda la vertical del edificio —del sótano a la azotea— sin puntos ciegos.
No necesita el WiFi de la comunidad. El gateway funciona con su propia conectividad autónoma, lo que evita discusiones sobre quién aporta la línea. Un dispositivo por edificio, instalación inalámbrica, cero obras.
La integración de estos protocolos y sensores la desarrollamos en nuestro subservicio de protocolos e integración IoT. El conjunto del sistema lo cubre el de comunidad conectada. Esta arquitectura permite que un solo técnico despliegue en horas lo que con cableado convencional exigiría semanas de obra y derramas para zanjas.
Local-first: los datos del edificio se quedan en el edificio
Todo el procesamiento es local, sobre hardware del propio edificio. Usamos Home Assistant como hub, mensajería ligera entre sensores vía MQTT y Grafana para los dashboards. El acceso remoto del administrador se cifra extremo a extremo con VPN WireGuard.
Los datos de consumo, accesos e incidencias no alimentan la nube de ningún fabricante ni se revenden. El sistema sigue funcionando aunque caiga internet. Es la misma filosofía local-first de toda nuestra línea de domótica e IoT en Tenerife.
Para una comunidad esto importa más de lo que parece. Los datos de quién entra y sale del edificio o el patrón de ocupación de las viviendas son información sensible. No tiene por qué viajar a servidores de terceros sobre los que la comunidad no tiene control.
Informes que hablan solos en la junta
Para el administrador, el valor no está solo en evitar averías: está en poder demostrarlo. El sistema genera cada mes un resumen de estado del edificio listo para la junta, sin trabajo manual. Incluye consumos, eficiencia de la caldera, incidencias detectadas y estado de los sistemas críticos.
Son datos reales que generan confianza entre los propietarios y un diferencial frente a quien gestiona con papel. Como el mismo panel gestiona varios edificios, escala a toda una cartera de fincas con una sola herramienta.
Para un despacho, ofrecer comunidad conectada deja de ser un coste y se convierte en argumento comercial. Las comunidades nuevas eligen al administrador que les da control y transparencia.
Aprobarlo en junta sin fricciones
La instalación es un acuerdo de comunidad que se vota en junta. Se aprueba según el régimen de mayorías de la Ley de Propiedad Horizontal. Nuestro papel es facilitar esa decisión con argumentos objetivos:
- El coste de una inundación de garaje frente al de prevenirla.
- El gas que se desperdicia con una caldera sin optimizar.
- Los riesgos de acceso que tiene el edificio hoy.
Como la solución es modular, una comunidad puede empezar solo por la detección de inundación. Suele ser la menos discutida porque el riesgo es evidente para todos. Después amplía a caldera y accesos cuando ve los primeros datos sobre la mesa.
Ese arranque por fases reduce la resistencia inicial. La propia comunidad comprueba el valor antes de comprometer el presupuesto completo. Cuando ve en el dashboard la primera fuga detectada a tiempo o el primer mes de ahorro real, la votación para ampliar deja de ser un debate: el dato ya ha hecho el trabajo de convencer.
Cómo arrancamos en tu comunidad
¿Gestionas o presides una comunidad con caldera comunitaria, garaje con histórico de fugas o accesos sin control? Hay recorrido inmediato. Trabajamos con comunidades de propietarios y administradores de fincas en todo Tenerife. El encaje es mayor en los núcleos urbanos densos, donde una sola cartera concentra decenas de comunidades con los mismos puntos de dolor.
El primer paso es una visita técnica. Evalúa la cobertura del gateway, identifica los sistemas críticos y planifica la instalación. A partir de ahí preparamos una propuesta priorizada por los puntos de dolor reales de tu edificio.
Escríbenos y te respondemos en menos de 24 horas, sin compromiso. Esta página forma parte de nuestro cluster de domótica e IoT en Tenerife, donde puedes ver el resto de sectores que automatizamos con datos 100% locales —incluida la gestión de autoconsumo solar para comunidades con placas compartidas.
Actualizado el por el equipo editorial de SMedialab — 21 años de marketing digital en Tenerife.
Sobre SMedialab — Agencia de marketing digital en Tenerife operando desde 2005, con cartera consolidada en múltiples sectores del tejido empresarial canario. Contenido elaborado por el equipo técnico de SMedialab. Más sobre nosotros.